Falso. La ceguera y el daño a los riñones son complicaciones de una diabetes mal controlada y prolongada. La insulina ayuda a prevenir estos daños al mantener los niveles de glucosa estables.
Falso. Las agujas modernas son ultrafinas y están diseñadas para minimizar cualquier molestia
Falso. La insulina en sí misma no hace ganar peso. Al mejorar el control de la glucosa, el cuerpo absorbe y utiliza mejor los nutrientes, lo que puede estabilizar el peso.
Falso. En la diabetes tipo 1 es vital desde el diagnóstico. En la diabetes tipo 2 es una herramienta muy eficaz, no un fracaso del tratamiento
Si bien en la diabetes tipo 1 es de por vida, en la diabetes tipo 2 su uso puede ser temporal o por etapas mientras se estabiliza la enfermedad